
Beethoven, Sinfonía Nº 5 - 1er movimiento Comienza el movimiento con el enunciado del Tema 1º (5), en unísono, muy fuerte y enérgico, repetido dos veces "parecidas". Luego (4 + 4) en sentido ascendente, es decir, de más grave a más agudo, van pasándose el Tema las cuerdas -violines segundos, violas, violines primeros- , en piano (suavemente) y por dos veces, para ser completadada la frase con una codetta (colita, pequeño apéndice) (8) , en crescendo, que es rematada por un acorde prolongado, de caracter suspensivo. Escuchar y parar en PAUSE. Le sigue (3+5+4) el contraenunciado del Tema, una sola vez, unísono, muy fuerte, el cual es comentado asímismo dos veces por las cuerdas, en intensidad piano, y ahora en sentido descendente -violín primero, violín segundo, viola, violoncello+contrabajo- , enlazando sin solución de continuidad con el episodio-puente. Este episodio (25) está constituido por una pequeña disquisición temática modulante, que oficia de puente hacia el Tema 2º. Comienza piano, pero poco a poco va crescendo hasta alcanzar un clima de exaltación estridente, que es zanjado por las trompas ( 4 ) de manera rotunda, pero apaciguadora. Escuchar y PAUSE. Despues de la presentación del vigoroso primer tema, con su avasalladora insistencia rítmica, nos serena el ánimo Beethoven con un acariciador y melodioso Tema 2º. La frase se compone de dos partes asimétricas: un antecedente, y un consecuente. El antecedente (4+4+4) es ejecutado tres veces, que parecen iguales, pero no es así: Sería de una pobreza impensable hasta en un compositor mediocre, cuanto menos en Beethoven. La primera vez lo tocan sólo las cuerdas; pero si Vd. aguza un poco su oído, apreciará que la segunda vez se suma al conjunto el clarinete, y la tercera, la flauta, con lo que estas repeticiones resultan "coloreadas" con sendas pinceladas tímbricas. El consecuente (4+4) cierra la frase con un diseño melódico, reiterado por imitación. Escuchar y PAUSE. Antes de pasar a la transición, mire el esquema y advierta que este segundo tema está acompañado por el primero en su fórmula rítmica. Eche el compacto para atrás y vuelva a escuchar esta frase poniendo atención a los Bajos. La transición, como su nombre indica, es una zona de paso entre otras más importantes. Toma las últimas notas del diseño del consecuente anterior y las repite nada menos que cinco veces. Sin embargo este pasaje no es anodino, ni mucho menos: tiene "garra". ¿Porqué? Pues porque los Bajos van repicando el Tema 1º de manera cromáticamente ascendente, y además crescendo, produciendo en el oyente una especie de ansiedad espectante por ver adónde conduce aquello. Escúchelo dos veces: la primera siguiendo la parte aguda (violines), y la segunda siguiendo la parte grave (bajos). PAUSE. Efectivamente, la anterior transición nos condujo al motivo complementario (8+8) (otros lo llaman tema complementario, o de otras maneras). La frase se compone de un diseño de ocho compases, repetido (con un leve floreo al principio como variante) de similar manera, muy fuerte y categórico. Escuchar y PAUSE. El período conclusivo es breve y contundente: Dos veces el Tema 1º en succesión descendente (4+5 ), y dos afirmaciones cadenciales más, tajantes e incontestables (2+2). Consciente Beethoven de que nos dejaría en este punto con el corazón en un puño, prolongó el momento con dos compases de silencio, como para darnos un respiro antes de hacer la repetición (indicada por los dos puntos con la barra detrás), o pasar al Desarrollo. Escuchar y PAUSE. Hecho este primer pase de estudio, trate de escuchar la repetición sin pausas, siguiendo el esquema por la franja de compases. Hay que dejarse ahora llevar por la música, abandonándose a la corriente sonora... El devenir musical dirá si uno va bien, o se perdió. ¡Espero que vaya bien!
Un ejemplo de como enseñar con los Esquemas Musicales

Noviembre 99
Jesús Sanz Arribas
Jesús Sanz Arribas: jesussanzarribas@hotmail.com