
Es bien sabido que podemos oir la música en varios planos: Por
ejemplo, "bañándonos" en sus sones agradables...; escuchándola
atentamente creándonos imágenes...; o haciendo una escucha intelectiva,
es decir, escuchándola con conocimiento de causa. Los dos primeros
son los más generalizados. Sin embargo, para oirla bajo el tercer plano, para llegar al placer
de la audición musical intelectiva, es necesario conocer las interioridades
del lenguage musical - elementos, organización, tímbrica, etc..
Este tipo de audición ha estado reservado sólamente para quienes
estudiaron "bien" la música. ¿Entonces el común de la gente no puede acceder a la comprensión
de la Música clásica? Sí puede. Con métodos didácticos modernos de representaciones gráficas musicales
se puede ayudar a todo oyente a comprender el cómo y el porqué
del discurso musical. Es el caso de mis ESQUEMAS MUSICALES que
sin ser unas partituras, contienen el guión del material sonoro
de las obras musicales contempladas, de tal manera que el profano
es capaz de seguir a través de ellos el devenir del discurso musical,
siendo consciente en cada momento: de lo que pasó, de lo que está
pasando y de lo que queda por pasar en el transcurso de la audición. En suma, estos ESQUEMAS MUSICALES permiten al oyente captar, en
un sentido amplio, el contenido de la obra musical, lo cual le
produce un placer intelectivo superior, que normalmente sólo ha
sido patrimonio de los entendidos en música. Los ESQUEMAS MUSICALES, impresos en transparencias, son además,
para la enseñanza en cualquier nivel, un material didáctico de
primer orden. Enganchan de inmediato al alumno en la audición,
y permiten comprobar, a través de sus hojas de control, el grado
de seguimiento del discurso musical por parte del mismo, y calificarlo
con suma precisión y rapidez. No sólo yo, sino muchos son los
profesores que dan fe de ello.
Mi nombre es Jesús Sanz Arribas. Soy profesor de música, con una
dilatada trayectoria pedagógica tanto en Centros Superiores de
Música como en Centros de Bachillerato, así como en la impartición
de cursillos específicos sobre la audición analítico-intelectiva para el profesorado de la especialidad, y tengo el gusto de presentarle
una idea nueva, fruto de mi larga experiencia didáctica, para
la enseñanza o entendimiento de la música clásica, o al menos
de las obras más populares como pueden ser las sinfonías de Haydn,
Mozart, Beethoven y Schubert, o pequeñas obras populares de Vivaldi,
Bach, Brahms, Chopin, etc.
Jesús Sanz Arribas: jesussanzarribas@hotmail.com